Se informa a todos los feligreses y ciudadanía en general que este próximo día 04 de Junio dará comienzo la novena en honor de San Antonio en la iglesia parroquial de Santa María la Real de Oseira con el siguiente horario:

Día45678910111213
Hora18:3018:3018:3010:0018:3018:3018:3018:3018:3012:15

Nota: De ser posible según las autoridades sanitarias el Sábado día 13 se celebrará la Misa Solemne con procesión.

EL PODER VIVIFICANTE DEL ESPÍRITU

Por medio del Espíritu recibiréis en esta vida una fuerza asombrosa y sobrenatural, que os hará capaces de realizar, con una sola palabra, milagros inauditos. Seréis capaces de enfrentaros fácilmente a cualquier adversidad que os sobrevenga a causa de quienes se oponen a vuestra predicación. Y aunque quedaban muchas otras cosas que habían de cumplirse en ellos por medio del Espíritu, pasándolas por alto mencionó el argumento más importante de todos. Esto, viene a decir, os demostrará definitivamente el poder del Espíritu. De hecho, en cuanto lo recibáis, seréis capaces de perdonar los pecados a quienes vosotros queráis, y también tendréis poder para pronunciar una sentencia de condenación contra cualquiera. Si vosotros, que sois humanos, después de recibir el don del Espíritu vais a ser capaces de hacer todas esas cosas propias de Dios (en verdad sólo Él tiene poder para juzgar), pongo en vuestra manos considerar cuál es el poder del Espíritu. Una vez que lo recibáis, no debéis dudar más.

Teodoro de Mopsuestia.- Comentario al Evangelio de San Juan, 7, 20, 22.

Id, haced discípulos de todas las naciones

¿Qué dice, pues, el Señor a la vista de sus apóstoles? “A mí me ha sido dada toda potestad en el cielo y en la tierra”… Nuevamente habla con ellos un poco a lo humano; pues todavía no habían recibido el Espíritu Santo, que era el que había de elevarlos. “Marchad, pues, y haced discípulos míos en todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado… Lo que Él había mandado, parte se refería a la doctrina, parte a los preceptos. Y notemos que aquí no hace mención alguna de los judíos, ni saca a relucir el pasado, ni reprende a Pedro por su negación, ni a ninguno de los otros por su fuga. Lo que sí les manda es que vayan por todo el orbe de la tierra, encomendándoles la enseñanza cristiana esencial: el bautismo.

Luego como la tarea que les mandaba era muy grande, con el fin de levantar sus ánimos, les dice: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos”… Y no dice que estará solamente con ellos, sino que también con todos los que después de ellos había de creer. Porque los apóstoles no habían de durar hasta la consumación de los siglos.

San Juan Crisóstomo.- Homilía sobre el Evangelio de San Mateo, 90,2.

Si me amáis guardareis mis mandamientos

Después de haber definido y dicho exactamente que a los que le aman se les debe y se les dará el gozar de los bienes celestiales, que suministrará el Padre por medio de El, describe inmediatamente también la fuerza de la caridad y, para que la pongamos por obra, nos la enseña muy bien e irreprochablemente para nuestro provecho. No porque uno diga que ama a Dios obtendrá inmediatamente la gloria del verdadero amor, ya que la fuerza de la virtud no está en las solas palabras, ni la belleza de la piedad para con Dios se expresa con desnudas palabras, sino que se reconoce por las buenas obras y por una actitud de obediente escucha. El cumplimiento de los mandamientos divinos pinta maravillosamente al vivo el amor a Dios y muestra la virtud enteramente viva y verdadera, no esbozada con las solas palabras del lenguaje, como habíamos dicho, sino brillando con los colores luminosos y resplandecientes de las buenas obras.

San Cirilo de Alejandría.- Comentario al evangelio de Juan, 9,1.

📅 Domingo 17 de Mayo, vuelven a abrirse las misas parroquiales y conventuales con la Comunidad Cisterciense de Oseira a los fieles.

El horario de las mismas será:

🕙 Misa parroquial a las 10:00 horas
🕦 Misa Conventual a las 11:30 horas

La Comunidad Cisterciense de Oseira, en atención a las disposiciones establecidas tanto por las autoridades sanitarias como eclesiásticas, les agradece a todos los participantes en las mismas presten especial atención a las siguientes recomendaciones y consejos:

1º.- Obispado Ourense. http://mosteirodeoseira.org/web/wp-content/uploads/2020/05/Protocolo-COVID-Iglesia.jpeg

2º.- Conferencia Episcopal. https://conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2020/04/Medidas-reinicio-culto-p%C3%BAblico-en-templos-cat%C3%B3licos.pdf

La imagen del Padre en el Hijo

 Por medio de esta imagen, el Señor manifestó el Padre a Felipe, cuando afirma: “Felipe, quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices muéstranos al Padre?” ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Contempla, pues, al Padre en imagen quien la ha visto en el Hijo. ¿Te das cuenta a qué imagen se refiere? Esta imagen es “la verdad”, esta imagen es “la justicia”, la “fuerza de Dios”, y no es algo mudo, porque es Palabra de Dios, ni insensible porque es “Sabiduría”, ni algo inconsistente porque es poder, ni vacío, porque es “vida”, ni algo muerto porque es la “resurrección”.

San Ambrosio.- Sobre la fe. I,7,50.

Evangelio Juan: 10, 1-10

San Agustín

Pero el Señor mencionó a tres personas, y debemos examinarlas en el evangelio: el pastor, el mercenario y el ladrón. Cuando se leyó —así pienso— advertisteis que retrató al pastor, al mercenario y al ladrón. Del pastor dijo que daba la vida por sus ovejas y entraba por la puerta; del ladrón y del salteador, que subía por otra parte; del mercenario, que, viendo al lobo o al ladrón, huye, porque no le preocupan las ovejas: por eso es mercenario, no pastor. El primero entra por la puerta, porque es pastor; el segundo sube por otra parte, porque es ladrón; el último, viendo a los que tratan de llevarse las ovejas, teme y huye porque es mercenario, porque le tienen sin cuidado las ovejas: al fin es mercenario. Si hemos topado con estas tres personas, Vuestra Santidad ha hallado también a quiénes amar, a quiénes tolerar y a quiénes evitar. Hay que amar al pastor, tolerar al mercenario, evitar al ladrón. Hay en la Iglesia hombres que, según dice el Apóstol, anuncian el Evangelio por conveniencias, buscando de los hombres sus intereses, ya en dinero, ya en cargos públicos, ya en alabanzas humanas. Queriendo conseguir sea como sea compensaciones, anuncian el evangelio, pero no buscan tanto la salud del destinatario de su anuncio como su interés.

A su vez, en el caso de que uno escuche la salud de boca de quien carece de ella, si cree en aquel que le anuncia, sin poner su esperanza en quien se la anuncia, el que la anuncia sufrirá una pérdida; el que recibe el anuncio, una ganancia.

Sermón 137,5.

Lucas 24,13-35

JESÚS SE REVELA EN LA FRACCIÓN DEL PAN

Recordad, amadísimos, cómo el Señor Jesús quiso que lo reconocieran en la fracción del pan aquellos cuyos ojos estaban incapacitados para reconocerlo. Los fieles saben lo que estoy diciendo; conocen a Cristo en la fracción del pan. No cualquier pan se convierte en el cuerpo de Cristo, sino el que recibe la bendición de Cristo. Allí lo reconocieron ellos, se llenaron de gozo, y marcharon al encuentro de los otros. Los encontraron conociendo ya la noticia; les narraron lo que habían visto, y entró a formar parte del evangelio 5. Lo que dijeron, lo que hicieron, todo se escribió y llegó hasta nosotros.

San Agustín.-Sermón 234

EL ESPÍRITU SANTO HACER ARDER LOS CORAZONES

¿Quieres que te enseñe cómo un fuego sale de las palabras del Espíritu Santo e inflama los corazones de los creyentes?… Por otra parte, está escrito en el Evangelio que Cleofás, una vez que el Señor le había hablado, dijo “¿No ardía nuestro corazón cuando Él nos explicaba las escrituras?”. Y a ti, ¿de dónde te vendrá el ardor? ¿Dónde encontrar en ti carbones de fuego si nunca has ardido por la palabra del Señor, si jamás has sido inflamado por  las   palabras   del   Espíritu   Santo?   Escucha   también   a David que dice igualmente: “Mi corazón se acaloraba dentro de mí, y de mi queja prendió el fuego”

(Salmo 39,3).Orígenes.- Homilías sobre el Levítico, 9,9.